Muchas veces, al crear un logo, no sólo has de contentar a un cliente sino, que de su diseño opinan una buena cantidad de personas... al menos pasa eso en televisión española, y cuando se trata de un logo electoral, esto pasa seguro.
Aunque la directriz principal era clara, había que seguir la línea marcada por las elecciones generales, al tener que trabajar en 2 elecciones distintas (Asturias y Andalucía) había que buscar otras soluciones gráficas que pudiesen entrar dentro de ese diseño preestablecido.
Trabajando con los materiales, encontré la primera versión, muy transparente que creo tenía unas calidades realmente interesantes, desgraciadamente la idea no cuajó, así que optamos con materiales menos cristalinos. El resultado se acercaba mucho a esa segunda versión, aunque tampoco era como se muestra en los bocetos. Se falseó la imagen para que el logo variara de Asturias a Andalucía a el logo con la e en una lenteja que, maravillas de la postproducción tenía 3 caras.
Hay nuevas elecciones en el horizonte, a ver con que salimos ahora.
Parece que Septiembre va a ser un buen mes laboralmente, tras largos meses esperándolas ya están aquí las licencias del producto estrella de Maxon, el popular Cinema 4D. El motivo por el que este software se ha extendido a gran velocidad entre los usuarios es que, a diferencia de sus competidores, Cinema tiene una filosofía de empleo más cercana al trabajo de capas tipo Photoshop o After effects, un módulo de creación de materiales realmente potente que además, en su forma básica es muy sencillo de entender y de usar.
El motor de render es también potentísimo y mucho más ràpido de 3dmax, la forma de configurarlo es también amable e intuitiva. Y, puede que lo más importante, el renderizado multipase (creación de capas de render diferentes para objetos, oclusión ambiental, reflejos, luces, etc) se integra como un guante en after effects, permitiendonos exportar también las cámaras en escena y las luces para, así, poder amadir nuevas capas 2d traqueadas en el resultado.
Cinema 4d, incluye Mograph una herramienta para crear elementos de caos, repeticiones, matrices, etc sencillamente alucinante y de posibilidades infinitas, que se suman a un buen generador de partítulas, un motor de físicas intuitivo, un generador de pelo potente, y en definitiva todo lo que podemos encontrar en paquetes de 3d tales como Maya, 3d Max, o lightwave pero adaptado a una filosofía de trabajo más eficiente.
En un departamento como el nuestro, donde la formación 3d es algo escasa, un programa tan versátil supone un gran avance cuyos resultados espero que se puedan ver en unos pocos meses.
Con el fin de que el equipo directivo pudiese ver de forma clara los tiros de cámara y el aspecto del plató, y así decidir cosas tan importantes como el color de las sillas (esto.... rojas...mmmm no, blancas.... no rojas) bueno, con ese motivo se preparó además de los planos una batería de imágenes y animaciones del set de la entrevista.




Element 3D no es propiamente un programa, se trata de un plugin de after effects, así que si no sabes manejar el After no he dicho nada... Pensado, en origen, como un sistema de generación de partículas 3d para composiciones de video y postproducción, sus desarrolladores rápidamente se dieron cuenta de la potencia de su herramienta, que paso a ser un hibrido entre partículas y manejo de objetos 3D, previamente modelados en programas externos, dentro del entorno de trabajo de after effects.
Hace pocos días discutía con un amigo respecto al carácter artístico de nuestros trabajos como diseñadores. En esta charla mi postura era que, aunque estéticamente el trabajo seguía unas normas de armonía, calidades y colores que podrían acercarla al arte, en general, por el carácter práctico y publicitario de mis productos, rara vez podrían ganarse el calificativo de artístico, sin que eso implicase necesariamente algo malo.
Tampoco voy a pretender en estas líneas explicar conceptos tan personales como el arte, pero lo que sí que me atrevo es a reivindicar el oficio como valor de importancia. Y es que, en el 90 por ciento de nuestro trabajo es el oficio el que prevalece, el que hace aflorar el talento y abre la puerta a la inspiración, y, si la creatividad no aflora, el resultado sigue siendo aceptable. Nos aporta la seguridad necesaria para improvisar, para apostar por ópticas nuevas, teniendo el colchón del conocimiento y la técnica en el caso de no lograr el objetivo.
Incluso durante mis estudios en Bellas Artes, siempre me he sentido más atraído por la experimentación y la técnica que por la inspiración a la hora de buscar resultados. Creo que ese fue el motivo por el que salté de la especialidad de pintura a la de grabado; En general pienso que tanto artistas como artesanos manejan una serie de técnicas y trucos que combinan y permutan en su producción, y son las motivaciones las que hacen que sus productos tengan la etiqueta de artístico o la de mero trabajo.