Una de las cosas más atractivas para un diseñador es poder meterse de lleno en un proyecto importante y que pueda ser visto por millones de personas… y la verdad es que la televisión para eso es perfecta… y dentro de la televisión, los deportes son un escaparate magnífico.
Cuando surgió la posibilidad de diseñar la continuidad completa de un canal olímpico, la verdad es que no dude en realizar una propuesta conjuntamente con el resto de mis compañeros del departamento de diseño de RTVE. Desde un principio decidí dirigir la imagen hacia el target de audiencia que más esporádicamente ve retransmisiones deportivas, porque el espectador deportivo por excelencia verá la emisión al margen de que le guste más o menos el look de programa.
También busqué alejarme de más posible de los tópicos de otras cabecera de deportes, centrándome más en los elementos estéticos que en la acción y velocidad. Otro aspecto que quería acentuar era el sonido… más que una melodía buscaba un audio contundente, con pulso, que sugiriese esfuerzo y lucha y que además enraizase con Asia… Decantándome finalmente por percusiones chinas.
Todo informativo que se precie quiere brillar en unas elecciones, es la oportunidad perfecta para mostrar su despliegue de información, sus análisis de datos, su capacidad para organizar debates y, como no, su forma de atraer a la audiencia.