Llevo como una semana emocionado y nervioso. Junto con mi compañero Javier Garrido se nos ha ocurrido intentar participar y crear un diseño para los telediarios. No es la primera vez que lo intentamos, pero la política de la empresa siempre ha sido la misma, externalizar el trabajo y que una empresa nos de el producto ya cocinado. Y esto es algo generalizado, todas las cadenas nacionales encargan estas labores a productoras, que ganan un dineral por ello.

Pero esta vez ha sucedido algo realmente curioso... tenemos una buena idea y nos vemos muy preparados para llevarla a puerto. Asi, que tal vez, por esta ocasión, David gane al gigante, y logremos diseñadores y grafistas de la casa, demostrar nuestra valía o no, como trabajadores.

El otro motivo de emoción es poder realizar con los compañeros un trabajo de diseño con calado, extenso, profundo y que además verán millones de personas... un poco de historia de la televisión... ¿no es para estar nervioso?

 

Seguiremos informando.

De nuevo aquí… sin demasiado cansancio a pesar de haber pasado toda la noche sin dormir en el ritual de la ayahuasca. Como ya paso hace dos años no quiero acostarme sin dejar escrito todo lo vivido antes de que empiece a difuminarse y se pierdan los matices y las sensaciones en este relato. En 2 años la situación y el enfoque respecto a la hierba ayahuasca ha cambiado mucho así que en esta
ocasión trataré de no dar ni datos ni nombres para no comprometer a mi chamán en ningún problema legal.

La ceremonia de esta noche poco o nada tenía que ver con la anterior. En este caso, hemos seguido un ritual amazónico de incalculable antigüedad y de una potencia, en el terreno de las visiones, muy inferior a la que os conté en su momento. Aún así, la belleza del rito, y algunos momentos vividos, han sido de una profundidad y emotividad reseñable.

La ceremonia ha comenzado con el rito de “el tabaquito”. Un jarabe de hoja de tabaco que depositado en nuestras manos hemos esnifado primero por uno y luego por el otro orificio de la nariz. La sensación ha sido tremendamente intensa, e instantáneamente, nos hemos sentido desperezados y atentos. El objetivo del tabaquito es comenzar a abrir los chacras o centros de energía del cuerpo,
concretamente el tercer ojo, que no penséis mal se encuentra en la cabeza… en el punto donde converge nuestra mirada cuando cerramos los ojos. Tras esta iniciación, se nos explica un poco el proceso de la planta y como mediante su toma vamos a sanarnos a la vez que contactaremos con los ancestros y con la energía de universo. Se despliegan distintas hierbas y un cuenco de brasas, elegimos las que nuestro instinto nos marca, y las mezclamos en las brasas, con su humo y nuestras manos limpiamos el espacio que ronda nuestro cuerpo purificando el aura. Primero alrededor de la cabeza y luego nuestro torso.

En un minúsculo baso se nos entrega la ayahuasca, naranja de color, muy líquida y tremendamente amarga y ácida, y nos sentamos a esperar su efecto, mientras el chaman alterna canto y un extraño instrumento, una suerte de arpa de boca gigante, como de un metro de largo. El sonido es repetitivo, la voz sube agudos pasan los minutos y nada y espero algún efecto durante más de una hora… no se muy bien en que momento el chaman reclama que nos incorporemos y es en ese instante en el que me veo invadido por colores y formas iridiscentes. Al abrir los ojos, la escena es normal pero cuando los cierro todo lo que he visto se transforma en líneas, y estas líneas se dividen en cientos de nuevas formas de colores cíclicos, de fractales dentro de otros fractales… estoy mareado y en algunos momentos creo que voy a vomitar pero no lo hago… dentro de las formas veo ojos, personas que me miran, caras, y en muchos momentos siento miedo.
Ahora “El tabaquito” va liado en una especie de puro, no hay que tragar su humo, sólo retenerlo en la boca, depositarlo en nuestra mano, y con ella realizar una nueva limpieza del cuerpo… Mientras, al cerrar los ojos, se construyen ante mí increíbles estructuras, mitad edificios mitad seres vivos, una cúpula de mezquita con colmillos de elefante, bóvedas de medio punto con bases de pinzas de escorpión, fetos que son a su vez amplias habitaciones, todo hermoso, pero también inquietante y no armónico a pesar de su simetría.
El chaman me pide que me levante y me acerque al fuego, me pide que desnude mi torso y me siente apoyado en mis rodillas. Cierro los ojos, mientras el frota mi pecho y espalda con cuarzos y alcoholes fríos, canta y recita al mismo tiempo, en mi interior las sensaciones son liberadoras, después agita a mi alrededor plumas de águila, el sonido es increíble y me siento como rodeado de aves gigantes es alucinante y muy hermoso, también me lanza humo con las plumas. De pronto para en seco y me dice que me ha purificado, y en ese momento siento que es cierto, y en mi interior despierta algo infantil que me hace reír, y salgo un rato al jardín a estar sólo y ver la luna.

Cuando regreso los efectos han remitido, me encuentro en paz, la enorme luna está presente sobre mi, en una claraboya de la habitación, al cerrar los ojos despliega en mi interior un mundo blanco y agradable. Aparece Carlos, y se mi indica que es un ser sabio y sanador, una guía para mí y que yo soy una guía para él, sin importar la relación que nos una en cada momento. También está presente durante todo ese tiempo Antonio el padre de Carlos y el tema de su enfermedad. No puedo explicar mucho pero diré que tras estas visiones me quedé
muy calmado respecto a ese tema.

La luna desaparece de mi ángulo de visión, sólo quedan estrellas, la hierba está perdiendo su efecto, poco a poco me empieza a dibujar miles de serpientes estás van formando un dibujo que se transforma en un ojo que termina por pertenecer a un camaleón, algo me dice que ese es mi animal totémico.
Estoy un rato relajado, de pronto regresan las visiones, al cerrar los ojos veo cientos de seres que me miran, no es una mirada agradable, es inquisidora, recelosa, sucia, enferma, no entiendo lo que pasa. Al abrir los ojos estoy de nuevo en la sala, pero al cerrar regresan los seres ¿Por qué me miran? No dicen nada, que motivo tienen? Que soy culpable… culpable… culpable…

No puedo explicar esto, la verdad es que no puedo explicar la coherencia que veo en el sentimiento de culpa y mi incapacidad para localizar los delitos. Indudablemente si analizo puedo encontrar mis fallos, enormes, pero la culpa es un sentimiento castrante, que trata de dar por malo procesos de nuestra naturaleza que en gran medida son difíciles o imposibles de evitar… espero en
los próximos días entender esto y poder sacarle la interpretación correcta.

Y tras esto paró todo, esta vez no hubo vómitos, ni grandes visiones siderales, tampoco un proceso depurativo de alma visible, todo lo narrado sucedió de forma suave y muy controlada, sin lágrimas ni euforias destacables.

Realizamos una ultima ceremonia del tabaco con la que se cerró la experiencia, y tras un par de horas de descanso desayunados y regresamos cada uno a nuestras vidas.

La ayahuasca sigue en mi, y sus efectos seguirán en mis sueños durante unos días más, espero que como en la vez anterior me ayuden a ver y mejorar, a sanar y limpiarme.

NOSOTROS

29 Dic 2010 0 comentarios

Algo que nunca voy a olvidar este año, fue la realización mi documental "Nosotros, que nos quisimos tanto" una pieza de hora y media donde contaba la vida mía y de mis amigos a lo largo de todos estos años... que ya empiezan a ser muchos.

La idea de ir uno por uno con una cámara de video preguntandoles ya era atractiva de por si, pero cuando me senté en mi cuarto y me puse a unir las frases de unos junto a las de otros, la experiencia escapó por completo de mi control y de mis manos, pues, parecía como si todo ese material tuviese vida propia y se fuera amoldando al estilo de trabajo que quería que saliera a la luz.

Y las emociones que se movían eran tan propias, tan personales que a veces se me saltaban las lágrimas editando o me partía de risa recordando momentos e imaginando las reacciones de mis amigos, por los que además y en cierta media gracias al video ahora siento mucho más cariño.

A punto se quedó la película sin estrenarse, ya que un inoportuno robo de última hora, me dejo sin los brutos ni el montaje y sólo tengo ya me mi poder el dvd con todo pegado.

Tienen que pasar 9 años y unos pocos meses para su segunda parte (que será la última) pero a cada poco espero trato de figurarme como será...

aqui teneis el enlace

http://vimeo.com/14735504

Los habitantes de un pequeño pueblo de Finlandia tienen un gran problema, algo ha matado a sus renos, les han robado los sacos de las patatas pero sólo los sacos… sospechan que sea lo que sea que ha sido, viene de unas excavaciones cercanas. Pietari y su amigo (2 niños de la aldea) saben que lo que se está desenterrando con el mayor de los secretos no es otra cosa que el cuerpo congelado de Papa Noel…

 

¿Parece una película infantil? Pues no lo es… se trata de una fábula fantástica que se mueve entre el terror y el cine juvenil con grandes resultados. Pues, nuestro Papa Noel es un ser mitológico que gusta de alimentarse y torturar a inocentes niños, nada que ver con el Santa americano, más bien un Hannibal Lecter enjaulado y deseoso de meter en su saco a nuestro protagonista, y cargarse por el camino unos cuantos adultos.

Dentro de esta aventura, se destila cine del bueno, la relación entre Pietari y su padre se muestra con escenas y dialogos llenos de humanidad y de cosas que no se dicen sino que se escapan por las costuras de la secuencia (atención a la cena de navidad). Su pequeño protagonista, vive constantemente preocupado por la moralidad de su comportamiento y por el temor del castigo, el padre por su parte, plantea la distancia como barrera frente a la perdida de su esposa y los sentimientos que le suscita, ambos perdidos en el frío buscan volver a conectar.

 

En su forma de usar la fantasía me recordó a la genial “Déjame entrar” aunque cada una va por unos caminos muy distintos, los actores están perfectos y algunas de las líneas de diálogo son sencillamente brillantes además de muy divertidas. La historia saca jugo al máximo de todos sus elementos, deparando un genial giro en el último tramo de la cinta.
Si a esto le sumamos muy buenos efectos especiales y una fotografía increíble, pues tenemos un filme que espero llegue a nuestro país, y que deseo que sea reconocido como lo que es, una gran película. 

 

Toda familia es un mundo, una secta, una sociedad paralela… dentro de ellas se crean las personalidades, se forjan los gustos y las tradiciones. También en todas las familias hay líderes y seguidores, actitudes sanas y actitudes enfermas. Desde fuera pueden parecer iguales, pero si analizamos una a una, no existen dos familias similares.

En esta película conocemos a una familia mexicana (y la verdad es que no se me ocurre otro país mejor para ambientar esta historia), una familia de caníbales que practica, además, un oscuro ritual. Tras la muerte del cabeza de familia, en una escena inicial que bien podría ser de Buñuel, los miembros del clan tratan de decidir quién es el nuevo lider y, por tanto, quién tiene que traer la carne a casa.

 

Jorge Michel Grau analiza y entra en esta familia de forma minuciosa, diseccionando a cada uno de los personajes y su interacción con los demás, profundiza más y más en la enfermedad de este grupo y cuanto más particular se hace su historia, más el espectador entra en el juego de relaciones, rencores y deseos de sus protagonistas.

A la excelente labor de guión y dirección, hay que añadirle las sobresaliente actuación de su reparto, especialmente de Carmen Beato (la madre) que realiza una asombrosa interpretación, claro, que los hijos no se quedan cortos en su papeles.

Pero el film no se limita a presentarnos a esta familia enferma, los protagonistas cazan a sus victimas en una sociedad igualmente caníbal y descarnada, donde la policía no investiga casos, sino que tropieza con ellos, y donde cometer un crimen, con un poco de cuidado, no tiene consecuencias ni castigo.

 

 

Javier Jiménez Cacho hace una pequeña y fantástica escena, en la que se dibuja, con trazo grueso, esta sociedad, en unos minutos que nos remiten a otra película del mismo actor con también muy mala baba (la colombiana “Perder es cuestión de método”)

“Somos lo que hay” es la primera película de su director, y la verdad es que es un comienzo magnífico, impactante, lleno de lecturas y apasionante de principio a fin.

Uno de los mejores trabajos que he visto este año.

 

 Para nuestra protagonista Cheng, comprar una casa con vistas a la bahía es un sueño al que no está dispuesta a renunciar a pesar de su precaria economía y su desastrosa situación familiar. Con esta premisa se nos vende Dream home, una peli made in hong kong no apta para estómagos sensibles. Heredera directa de “Bahía sangrienta” de Mario Bava, este es un slasher en toda regla, repleto de crímenes a cual más brutal y sazonados con flashbacks para hacernos entender las motivaciones de la protagonista.

 

Ni la historia, ni el sentimentalismo sensiblero que la impregna, ni crítica a la especulación inmobiliaria, son especialmente brillantes y estos aspectos pasan sin pena ni gloria ante nuestros ojos, pero la película destaca (y de que manera) en la montaña rusa que son sus escenas de muertes, rodadas de forma brutal, que dejan al espectador sin aliento desde el minuto uno del film.

 

Como ya pasó en los 70 con el film de Bava, el salvajismo e imaginería de las muertes no tiene competencia ni restricciones; en muchos momentos será difícil mantener la mirada en la pantalla, pues la delicada Cheng pasa poco a poco a ser una bestia sanguinaria que no le temblará el pulso a la hora de cometer sus crímenes. Las victimas tampoco son inocentes chillones que se limitan a dejarse matar o pelearse con puertas cerradas, responderán y se defenderán con todo lo que les pille a mano en uno de los espectáculos más extremos que este que os escribe ha visto en una pantalla de cine.

Puede que no sea la mejor película del festival pero desde luego la gente que la ha visto no la olvidará en mucho tiempo.

Hace unos meses un compañero del trabajo (jose Ignacio) me pidió ayuda. Había entrevistado a los miembros de su familia sobre aspectos existenciales de la vida, y con sus respuestas, estaba preparando un pequeño video para regalar a su hijo. el proyecto era precioso y el resultado también. Desde ese día la idea de hacer algo similar no se me iba de la cabeza, se quedó alli y a cada poco me soprendía visualizando como sería hacer un documental entrevistando a mis amigos.

Tengo a orgullo presumir de mis amigos, los conozco desde hace décadas, algunos desde que tenía un año, y seguimos unidos después de tanto tiempo. Pero claro, las cosas no son lo que eran y la distancia, edad, parejas e hijos nos mantienen cada vez más lejos los unos de los otros. Así que, antes de peder de vista algunos o de enfriar aquello que hemos cocinado estos años, quería dejar constancia, entrevistarlos e invitarlos a que cada uno aporten su visión de lo que hemos sido y a donde estamos dirigiendonos.

Así que hace unos mese me hice con una cámara, rodé un mini teaser para animarles a participar, y empece poco a poco a entrevistarles uno a uno. 24 entrevistas en total, horas de material grabado y posteriormente catalogado para agilizar la edición, y me siento a montar.

Tengo que decir que aunque tengo nociones de montaje, no editaba, lo que se dice editar, desde haces años, pero que muchos años. Así que a ver como los pesonajes se entroncaban unos en otros, como se contruía la historia aparentemente sóla, al verles corregirse y vivir en el espacio de mi composición, me quedé completamente alucinado. Pensar en enseñarselo a ellos y ver su reacción me ponía nervioso, pues el resultado es de una potencia y emoción dificil de explicar.

Llevo una hora de película y calculo que quedan al menos 30 minutos más, luego hay que meter efectos ajustar audios. Y lo más emocionante... reunir a todos y conocer su reacción.

¿Hay algo más odioso que meterse en obras? Desde luego que sí, aunque son pocas las cosas que se puedan comparar a dejar tu casa y tus cosas a merced de unos desconocidos y tener de sonreirles y ponerles buena cara mientras, estos, bien armados con mazas y otros elementos peligrosos, la emprenden a golpes contra tus paredes y suelos.

En estos días, obreros de todas las nacionalidades se reunen en torno a mi salón y mi dormitorio  con todo su armamento pesado, para hacerme la vida algo más amarga... Lo que iba a ser pintar unas goteras de nada y sustituir 5 piezas de tarima dañanadas por la humedad ("nada Jesús, esto en 2 días nos lo ventilamos"), ha pasado a convertirse en una labor casi titánica digna de Esperanza Aguirre o Gallardón, que se acerca a su segunda semana y esperemos que aún no se extienda más allá.

Mientras, mi estado mental comienza a mostrar las mismas fisuras que mi piso, y cada vez que entro en él se me cae el alma a los pies, en el trabajo me cuesta concentrarme,  estoy como de mala leche, he perdido la risa, he perdido el color,y si veo una grieta en algún edificio enseguida el recuerdo de mi casa me golpea en el cogote, y en el viento, percibo una suerte de carcajada que me dice "Idiota de verdad pensaste que esto sería facil... pues anda que no te queda!!!"

En televisión Española nos falta casi todo menos voluntad. Sin cursos, sin poder acudir a eventos, estudiando mucho por nuestra cuenta vamos sacando adelante día a día el trabajo, una labor que muchas veces no es ni agradecida ni valorada. Llevamos años esperando por una buena formación en 3d, pero esta disciplina se nos solicita y exige desde el primer día que entramos a trabajar y esto es sólo un ejemplo. Aún así, somos cabezones y sacamos adelante todo el trabajo que se nos plantea. Desgraciadamente, nuestros superiores, no ven en nuestra eficacia una virtud, y cualquier trabajo que tenga en mínimo presupuesto de realización pasa antes nuestros ojos, pero termina en el bolsillo de cualquier productora, a la que, por cierto, no se les discute ni sus acabados ni sus calidades, directamente nos comemos lo que se cocina sin rechistar.

Lo peor es que luego tenemos que completar lo que las productoras han dejado a medias y ya se han cobrado completo. Así, te ves rehaciendo cabeceras, o realizando nuevas secciones de diseños que ni son tuyos, ni te gustan... y luego tienes que leer críticas o escuchar como te ponen a escurrir por cosas que no son tu culpa... y todo porque algún directivo prefiere una buena cesta de navidad a apostar por su potencial humano.

 

Que triste.

Concursos

17 Oct 2009 0 comentarios

Cuanto tiempo sin escribir... y no será porque no han pasado cosas. Entre este mi mi post anterior ha transcurrido todo un verano, que además ha estado muy bien.

He encontrado una nueva forma de expresión en esto de los dibujos animados. Es un estilo que me gusta y gusta a los demás, también es un estilo que me reta, confunde, entretiene, y lo más importante, me conecta con la parte de mí más infantil.

Como el trabajo de la tele generalmente está apartado de este estilo decidí realizar algo más personal. Un compañero me sugirió presentarme a algún concurso y preparé una pieza de 1 minuto para el concurso "you on you" de HP. Se tratada de un video que te definiese a tí y a tu realción con el mundo digital. Puedo decir que es, hasta la fecha el trabajo más personal que he realizado, también el que más feedback por parte de la gente ha recibido No gané los premios gordos, aunque la pieza fué seleccionada y, simplemente eso, era el empujón que necesitaba para seguir con más ánimo en esta nueva faceta.

Ahora tengo un nuevo clip a concurso, en este caso el tema son los efectos de virus VIH. En la tele también se han animado y han comenzado a pedir más animaciones en esta linea... He terminado una pieza sobre la salud mental, tengo a medias otra sobre los derechos de la infancia, y en capilla hay otra sobre la igualdad de sexos...

como veis esto es un no parar....